Discapacidad y empleo
- Recibieron un entrenamiento de cuatro meses y ya están trabajando.
- La ley que sirvió de apoyo y el objetivo de extenderlo al sector privado.
Por primera vez, un espacio público de la Ciudad tiene un plantel de empleados integrado por personas con discapacidad. Se trata del Ecoparque, en donde hace un mes comenzaron a trabajar 37 nuevos empleados con diferentes neurodivergencias, que fueron capacitados durante los 4 meses previos
La iniciativa, inspirada en el proyecto Alamesa, en el que el pediatra Fernando Polack armó un equipo conformado por personas con capacidades diferentes, se pensó como el primer paso para extender la idea a otras dependencias públicas, aunque también con el fin de llevarlo a los privados.
De acuerdo con la información oficial, el Ecoparque recibe más de 2 millones de visitantes al año, con un flujo promedio de 5.000 personas por día durante la semana y picos de hasta 15.000 los fines de semana.
Fueron datos clave para el proyecto porque surgió la necesidad de contar con empleados en las postas informativas. Todo, además, demandó el rediseño del sistema de atención mediante la instalación de siete espacios distribuidos estratégicamente en todo el predio.
Desde estos puntos, las personas con discapacidad brindan orientación a los visitantes, información sobre los recorridos y difusión del trabajo educativo, ambiental y de conservación que se desarrolla en el espacio. El equipo trabaja de martes a domingo, cuando está abierto el parque, en jornadas de 4 y 8 horas, organizadas de acuerdo con la dinámica del parque y las características de cada puesto.
El proyecto que se inspiró en un restaurante y le dio trabajo a 37 personas con capacidades diferentes en el Ecoparque porteño.
Para la búsqueda y selección participaron organizaciones de la sociedad civil especializadas en discapacidad, como ADEEI, AMIA, CILSA, CCRAI, DISCAR, Fundación Chacras y Cascos Verdes.
Luego de una convocatoria que reunió más de 100 postulaciones, se avanzó en un proceso de evaluación con entrevistas individuales y grupales, que permitió identificar perfiles adecuados para las tareas de atención al visitante, explicaron fuentes del Gobierno porteño.
Luego, las personas seleccionadas participaron, durante cuatro meses, entre noviembre y febrero, de un proceso de capacitación teórica y práctica en el propio Ecoparque. De todo ese proceso contó con acompañamiento técnico y articulación con familias, equipos terapéuticos y organizaciones.
Las capacitaciones tuvieron que ver, además de cuestiones formales vinculadas con el trabajo en el Ecoparque, con información sobre las especies que aún están en el ex Zoológico y también con las razones del cambio que se implementó en la década pasada.
“El 10% de la población de la Ciudad tiene algún tipo de discapacidad. El desempleo dentro de ese grupo alcanza el 85%. Muchos de ellos no pueden conseguir trabajo porque son rechazados por prejuicios arraigados que asocian la discapacidad con la incapacidad. No tener un trabajo les impide vivir una vida con mayor libertad e independencia, algo que no solo pesa sobre ellos mismos, sino sobre sus familias”, subrayó Clara Muzzio, al frente de la iniciativa como vicejefa de Gobierno.
Además, aseguró que se eligió en Ecoparque porque se detectó que había una necesidad de personas que funcionaran como guías para los visitantes. En esta primera selección, se optó con quienes tienen alguna neurodivergencia. Aunque en búsquedas futuras está pensado ampliar el espectro a personas con otras discapacidades, de acuerdo a las necesidades y características de cada espacio.
Muzzio, que tiene un hijo con síndrome de down, afirmó: “A veces vemos a la discapacidad como un problema de otros, como algo que nunca nos va a tocar, pero más del 50% de las discapacidades son adquiridas a lo largo de la vida. Y si vivimos lo suficiente, es seguro que vamos a tener alguna discapacidad”.
Y agregó: «Cuando pensamos este proyecto lo hicimos también en función de que el trabajo genera vínculos, y ya estamos viendo que muchas de las 37 personas que están empleadas en el Ecoparque empezaron a salir, a reunirse, algo que antes no hacían».
Según la estadística oficial, en la Ciudad viven más de 300.000 personas con discapacidad, pero solo el 15,7% accede a un empleo. El objetivo es que la experiencia del Ecoparque se replique tanto en el sector público como en el privado.
Todo forma parte del Plan Integral de Discapacidad, que está vigente diferentes beneficios, de acuerdo con la ley 24.901. Algunos tienen que ver con exención de ABL, patentes o Ingresos Brutos.
Además, la Ciudad cuenta con el primer Centro de Desarrollo Laboral para Personas con Discapacidad, que ya atendió a más de 2.400 personas y articula oportunidades con el sector público y privado.