Salvan una pierna en el Hospital Perón de Avellaneda en una operación inédita
- Combinaron cirugía cardiovascular y hemodinamia.
- La novedosa técnica permitió recuperar el flujo arterial con una cirugía abierta destinada a generar una nueva vía de circulación.
El Hospital Presidente Perón de Avellaneda fue escenario de un evento médico importante al salvar la pierna de un paciente que estaba a punto de ser amputada. Para conseguirlo, combinaron una técnica endovascular para recuperar el flujo arterial de entrada con una cirugía abierta destinada a generar una nueva vía de circulación hacia el pie.
Esta decisión convirtió la cirugía no solo en un éxito, sino en un hecho importante a nivel nacional e internacional ya que se trata de un procedimiento novedoso combinando distintas técnicas y que atrajo la atención de la comunidad científica.
El procedimiento permitió restablecer la llegada de sangre a los tejidos y recuperar el miembro inferior. Según informó el hospital, el paciente «evolucionó favorablemente, no presentó complicaciones y recibió el alta 48 horas después de la operación».
Todo comenzó con la llegada de un paciente crítico al centro médico ubicado en Anatole France 773, en la localidad de Sarandí. La situación era extrema ya que el hombre presentaba enfermedades crónicas en sus arterias, tenía úlceras importantes en la pierna derecha y la sangre ya no conseguía llegar correctamente hasta el pie. Además, había sido operado tres años antes por el mismo problema y se le había colocado un bypass, pero esa solución ya no era posible porque el deterioro era mucho mayor.
Los especialistas ofrecieron una alternativa para intentar recuperar el flujo sanguíneo.
Ante este cuadro de isquemia crónica avanzada, la salida más probable era la amputación del miembro, pero los especialistas ofrecieron una opción alternativa para intentar recuperar el flujo sanguíneo a través de una intervención híbrida.
Según detallaron después, la operación consistió en tratar primero «la obstrucción del eje aortoilíaco, el trayecto arterial que permite llevar la sangre desde la aorta hacia la pelvis y las piernas».
«Para reconstruir la zona en la que la aorta se bifurca hacia los miembros inferiores, utilizaron la técnica CERAB, mediante la colocación de stents cubiertos a través de catéteres. De esta manera, lograron recuperar el flujo arterial de entrada», detallaron. Pero el problema seguía en la parte inferior, cerca del pie y el paciente no contaba con arterias sanas. Entonces, se decidió utilizar una técnica denominada arterialización venosa.
Colocaron una prótesis biosintética de colágeno.
«Mediante una cirugía abierta, colocaron una bioprótesis Omniflow, una prótesis biosintética de colágeno, desde la arteria ilíaca externa hasta la vena poplítea, ubicada detrás de la rodilla. El nuevo circuito fue complementado con una intervención endovascular, durante la cual se colocó un stent en la vena tibial posterior para favorecer el desplazamiento de la sangre arterializada hacia el pie», detallaron. En otras palabras, el resultado fue positivo: la sangre volvió a llegar a los tejidos.
Para lograrlo, dos servicios trabajaron en conjunto: Cirugía Cardiovascular y Hemodinamia. El Servicio de Cirugía Cardiovascular está encabezado por Alejandro Trainini, mientras que el área de Hemodinamia se encuentra a cargo del especialista Martín Rodrigo, informaron desde el hospital Perón.
La técnica utilizada es inédita porque, como informó el jefe de Cirugía Cardiovascular, es la primera vez que se utiliza a nivel mundial una bioprótesis Omniflow como conducto para arterialización venosa combinada con el stenting de la vena tibial posterior.
El caso está generando impacto tanto a nivel nacional como internacional ya que aporta un abordaje novedoso en casos de patologías vasculares de extrema complejidad, la opción de un abordaje combinando técnicas y el ejemplo de el modo en que la salud pública puede afrontar casos sumamente difíciles con resultados positivos para los pacientes.