Hábitos para ahorrar y no pagar de más en la factura

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  • Qué rutinas hay que ajustar para evitar consumos innecesarios.
  • Claves para conservar el calor en los ambientes de la casa.

Las tarifas de gas volvieron a aumentar en las últimas semanas como parte del esquema de actualización de precios impulsado por el Gobierno, y el impacto ya comienza a reflejarse en las facturas de los hogares. Aunque el consumo todavía es moderado, se espera que aumente con la llegada del frío y el avance del otoño y hacia el invierno.

Frente a este escenario, cobra mayor importancia el uso responsable del servicio, especialmente al momento de calefaccionar los ambientes. Con el objetivo de que las subas afecten lo menos posible al presupuesto familiar, cada vez más usuarios buscan ajustar hábitos y evitar consumos innecesarios.

En ese contexto, más allá del cuadro tarifario vigente, el principal margen de acción inmediato está en cómo se utiliza el gas en el hogar. Adoptar medidas de eficiencia antes de que bajen las temperaturas puede ser clave para evitar aumentos significativos en las facturas durante los meses de mayor demanda.Cambios simples en el uso del gas ayudan a ahorrar. Foto: Shutterstock.Cambios simples en el uso del gas ayudan a ahorrar. Foto: Shutterstock.

¿Cómo reducir el consumo de gas para ahorrar en la factura?

Aplicar cambios simples en el uso cotidiano del gas puede generar un ahorro significativo. A continuación, los seis hábitos más importantes, explicados en detalle para que puedas implementarlos de forma efectiva.

1. Evitar el uso innecesario de agua caliente

Uno de los errores más comunes en el hogar es dejar la canilla en posición de agua caliente incluso cuando no se necesita. Esto provoca que cada vez que se abre, el calefón o el termotanque se active automáticamente, consumiendo gas sin sentido.

. Cómo mejorar este hábito:

  • Dejá la canilla en posición de agua fría (especialmente si es monocomando) para evitar el consumo innecesario de gas.
  • Evitá abrir la canilla “solo un segundo” si está en caliente, porque el artefacto igual se enciende.

Estos pequeños cambios evitan encendidos repetitivos que, a lo largo del mes, impactan en el consumo total.

2. Regular correctamente la temperatura de estufas y calefactores

Muchas personas creen que cuanto más alta es la temperatura, más rápido se calentará el ambiente. Sin embargo, esto solo genera un mayor consumo sin mejorar significativamente el confort.

. Recomendación práctica:

  • Encender la calefacción en una temperatura inicial de unos 20°C para calentar el ambiente.
  • Una vez alcanzado el confort, bajar a 16°C o 17°C para mantenerlo.
  • Usar termostatos si el equipo lo permite, para evitar sobrecalentamiento.

Cada grado extra puede aumentar el consumo entre un 5% y un 10%, por lo que regular bien la temperatura es clave.Verificar que la llama sea azul; si es amarilla, hay mala combustión. Foto: ArchivoVerificar que la llama sea azul; si es amarilla, hay mala combustión. Foto: Archivo

3. Aprovechar el calor natural del sol durante el día

El sol es una fuente de energía gratuita que puede ayudar a mantener la casa más cálida sin necesidad de usar gas.

. Qué hacer en la práctica:

  • Abrir cortinas y persianas en las habitaciones que reciben sol directo.
  • Permitir que la luz ingrese especialmente durante la mañana y el mediodía.
  • Ventilar en esas horas para renovar el aire sin enfriar demasiado el ambiente.
  • Además, cerrar cortinas y persianas al atardecer ayuda a conservar el calor acumulado durante el día.

4. Mantener despejadas las estufas y mejorar la circulación del aire

Es habitual usar las estufas para secar ropa o colocar objetos cerca para aprovechar el calor. Sin embargo, esto reduce su eficiencia y obliga al equipo a trabajar más para lograr la misma temperatura.

. Buenas prácticas:

  • No colocar ropa, muebles ni objetos delante o encima de la estufa.
  • Dejar espacio libre para que el calor circule correctamente.
  • Revisar que las salidas de aire no estén bloqueadas.

Cuando el calor fluye sin obstáculos, el ambiente se calefacciona más rápido y con menor consumo.

5. Realizar mantenimiento preventivo de los artefactos

Un calefactor, calefón o termotanque en mal estado no solo consume más gas, sino que también puede representar un riesgo para la seguridad.

. Qué conviene hacer:

  • Realizar una revisión anual antes del invierno.
  • Verificar que la llama sea azul (si es amarilla, hay mala combustión).
  • Controlar tirajes, ventilaciones y conexiones.

Un artefacto eficiente consume menos y funciona mejor. Además, previene problemas como pérdidas o intoxicaciones por monóxido de carbono.

6. Evitar calefaccionar ambientes vacíos

Dejar la calefacción encendida cuando no hay nadie en casa o en habitaciones que no se usan es un gasto innecesario que se acumula rápidamente.

. Cómo optimizar el uso:

  • Apagar estufas antes de salir, incluso si es por poco tiempo.
  • Cerrar puertas de ambientes que no se están usando.
  • Concentrar la calefacción en los espacios donde hay personas.
  • No usar el horno o las hornallas para calefaccionar ya que no solo gasta más gas, sino que además es peligroso por la emisión de gases tóxicos.

Fuente: https://www.clarin.com/servicios/aumento-gas-6-habitos-ahorrar-llegada-frio-pagar-factura_0_nmkeBhBzQU.html