Construyó un digestor basado en hormigas para los residuos alimentarios
Los desperdicios de comida son uno de los mayores factores que contribuyen a la contaminación ambiental. Estos residuos, luego de que llegan a las cloacas, pueden generar otro problema ambiental: el metano, un gas de efecto invernadero muy potente que acelera el calentamiento global. La problemática aumenta, pero también la cantidad de jóvenes que se interesan por el calentamiento global, la contaminación y sus consecuencias en la salud.
Según el Journal of Animal Ecology, las hormigas contribuyen a más del 61 % de la recolección de materia orgánica en los bosques. En línea con esto, Ananya Nagendra, una joven de 18 años oriunda de Texas, diseñó un digestor con hormigas para hacer desaparecer estos desperdicios que representan el 58% de las emisiones de metano de las cañerías.
Su proyecto y la inclusión de estos insectos tienen de base una idea clara: si las hormigas pueden consumir y descomponer alimentos de forma natural, sus capacidades deberían poder aprovecharse para procesar los desechos alimenticios que terminan en los desagües.
Más allá de las ideas para combatir los problemas ambientales, su preocupación por problemas sociales surge algunos años antes: a los 15 fundó Letters of Light, una organización sin fines de lucro que brinda apoyo a pacientes con cáncer.
El proyecto con hormigas como base para eliminar desechos
Antes de comenzar a buscar una solución artificial, Ananyae exploró un recurso que ya existe en la naturaleza. Comenzó alimentando 4 tipos diferentes de hormigas para determinar cuál descomponía más residuos al día. Las Camponotus castaneus consumieron la mayor cantidad de residuos y presentó la tasa metabólica más alta y rápida.

A los 15 fundó una ONG para brindar apoyo a pacientes de cáncer. Foto: Sociedad para la Ciencia
El proyecto para la digestión de desechos es una fusión entre lo tecnológico y lo biológico. Si bien las hormigas son el motor principal, cuenta con un digestor aeróbico híbrido, con un flujo de aire constante, es decir que el oxígeno trabaja en conjunto con el movimiento de las hormigas para evitar que los alimentos se pudran de forma anaeróbica y componentes mecánicos que recolectan los gases limpios derivados de la descomposición.
En qué consiste el sistema digestivo de desechos
Una vez que definió a las hormigas más eficaces, avanzó con el proyecto y desarrolló un modelo para estimar la posible reducción de las emisiones de metano gracias a la actividad de las hormigas. El proyecto relacionaba la cantidad de residuos alimentarios consumidos con el beneficio ambiental de la descomposición de las hormigas.
El digestor tuvo un costo menor a 50 mil dólares y demostró tener un 83% de efectividad, entendiendo que procesó una parte sustancial de los residuos alimentarios considerando que se trata de una investigación estudiantil y no de un sistema consolidado comercialmente.
Su investigación la colocó como finalista en Estados Unidos del Regeneron Science Talent Search 2026 y aunque no resuelve la contaminación en torno a los desechos, demuestra que hay procesos biológicos no tenidos en cuenta que pueden generar nuevos desafíos ambientales.
El foco debe permanecer en que se trata de una joven de 18 años que encontró la manera de revertir una problemática que carga más del 50% de la contaminación ambiental.
Ananya fundó una organización para brindar apoyo a pacientes de cáncer
A los 15, la joven Ananya perdió a su mamá en la lucha contra el cáncer, motivo que la llevó a ese mismo año fundar una organización sin fines de lucro para acompañar a las personas que transitan aquella situación que su mamá no pudo sobrepasar.

A través de su organización lleva adelante una iniciativa para que estudiantes escriban cartas de acompañamiento a quienes transitan la enfermedad.
Letters of Light tenía una idea clara: acompañar. Se dio cuenta de que muchos estudiantes, aunque tuvieran la voluntad, no tenían acceso a apoyar a quienes transitan esta patología. Observó esta carencia y la vitalidad que todavía tenían las cartas a mano: ahora la organización lleva a cabo reuniones de voluntariado en diversas escuelas y campus de Dallas-Fort Worth, ha donado más de 2500.
Hoy la organización cuenta con más de 300 voluntarios, estableció lazos con organizaciones de salud como Baylor Scott & White, Methodist Health System, Texas Oncology.
En los tiempos libres, Ananya es una gran defensora de la atención médica preventiva y participa con frecuencia en carreras benéficas de concientización sobre el cáncer aunque también es cantante y actuó en varias ocasiones para la Ópera de Dallas.