El desayuno que puede ayudarte a perder grasa abdominal
- La propuesta del entrenador personal apunta a comenzar la jornada con alimentos que conduzcan a evitar decisiones impulsivas que pueden llevar a comer de más.
- También recomienda una estructura sencilla para las principales comidas, con vegetales, frutas, agua y fuentes de proteína como base.
El desayuno puede ser uno de los momentos clave para ordenar la alimentación durante el día. Para el entrenador personal Paúl Lucín, una opción sencilla consiste en empezar la mañana con huevos y yogur natural, acompañados por fruta, agua y café. La propuesta busca evitar que el hambre o la incertidumbre sobre las próximas comidas lleven a consumir más alimentos de los necesarios.
En una entrevista publicada por Men’s Health, Lucín explicó que observó durante años cómo muchas personas comenzaban la jornada con desayunos abundantes y terminaban tomando decisiones poco convenientes a medida que avanzaban las horas. Su recomendación es establecer una estructura simple que pueda mantenerse incluso cuando el día se complica.
Por qué empezar con huevos y yogur
“Plantéate el desayuno empezando con huevos y yogur natural”, sostuvo Lucín. El entrenador personal considera que comenzar por una fuente de proteína permite construir una comida más ordenada, en lugar de arrancar con productos de bollería, bebidas azucaradas o grandes cantidades de pan.
En ese esquema también tienen lugar la fruta, el agua y el café. El objetivo no es eliminar por completo determinados alimentos, sino evitar que el desayuno se transforme en una comida excesiva por la sensación de que hay que aprovechar cada oportunidad para comer. La propuesta de Lucín está vinculada a una alimentación estructurada que pueda sostenerse durante el día.
La misma lógica puede trasladarse al almuerzo y la cena. Para una comida principal, Lucín propone combinar una fuente de proteína con verduras y algún alimento como legumbres, papa, batata, arroz o pasta, según el contexto.

Los huevos en el desayuno son una opción cada vez más elegida. (Foto: Shutterstock).
Entre las alternativas de proteína menciona huevos, pollo, pavo, pescado, mariscos y diferentes cortes de carne. De esta manera, una tortilla puede ser una comida válida, al igual que un plato de macarrones, siempre dentro de una estructura que no se base en acumular diferentes extras.
El problema, según el entrenador, aparece cuando se encadenan pequeñas decisiones que terminan aumentando considerablemente la cantidad ingerida. Pan, entradas, bebidas alcohólicas, un plato abundante, postre y otra bebida pueden convertir una comida habitual en un exceso.
Para evitarlo, recomienda mantener el agua como bebida principal y sumar fruta o yogur natural como una alternativa para el postre.
Qué hacer cuando el día se complica
Lucín también plantea que no es necesario que cada jornada sea perfecta para mantener una alimentación ordenada. Si una comida se demora, se come algo diferente o no se cumple con el entrenamiento previsto, eso no debería convertirse en una razón para abandonar el resto del día.

El especialista recomienda dar 10.000 pasos por día. (Foto: Adobe Stock).
En cuanto a la actividad física, propone tomar los 10.000 pasos como referencia y realizar dos sesiones de entrenamiento durante la semana. El descanso también forma parte de la estructura que plantea. Lucín recomienda dormir entre siete y ocho horas, incorporar frutas y verduras de manera habitual y mantener el agua como principal bebida.
Por último, desaconseja las compensaciones después de una comida excesiva. No recomienda ayunar, hacer dos horas de cardio ni intentar “pagar” lo que se comió. Su propuesta es mucho más simple: volver a una comida normal, tomar agua, incluir proteína, fruta y verdura, caminar, dormir y continuar con el siguiente entrenamiento.