Shanghái: la ciudad que nunca deja de sorprender
Shanghái es una ciudad de contrastes que se reinventa constantemente. A orillas del río Huangpu, los edificios históricos del Bund se enfrentan a las torres futuristas de Pudong, una postal que refleja la transformación de una de las grandes metrópolis de China. Sin embargo, más allá de su imponente arquitectura, existe otra ciudad que se descubre al recorrer sus calles, explorar sus tradiciones y acercarse a la vida cotidiana de sus habitantes.
En el corazón del casco antiguo, el Jardín Yu conserva la elegancia de la dinastía Ming, con estanques, pabellones y senderos. A pocos pasos, un puente de nueve recodos conduce a Huxinting, una casa de té del siglo XVIII. En People’s Park, cada fin de semana, cientos de padres se reúnen para buscar posibles parejas para sus hijos solteros, una costumbre que sorprende a los visitantes.
Frente al Jardín Yu, un puente de nueve recodos, diseñado según la tradición para confundir a los malos espíritus, conduce a la histórica casa de té Huxinting. Construida en el siglo XVIII, reabrió sus puertas tras dos años de restauración y conserva su arquitectura tradicional china. (Raul Ariano/The New York Times)
El Festival Internacional de la Luz transforma distintos espacios públicos en escenarios de arte y tecnología. En Qiantan Leisure Park y Qiantan Park Lane, en el distrito de Pudong, instalaciones luminosas y obras interactivas ofrecen un espectáculo visual que combina creatividad e innovación. (Foto de VCG/Getty Images)
Un cantante actúa para los clientes en el restaurante con terraza Condé. Shanghái cuenta con dos perfiles urbanos: el histórico Bund, en la zona occidental de Puxi, y el moderno perfil de Pudong, al este del río Huangpu. (Foto: Raul Ariano/The New York Times)
El pasado también permanece en Wukang Road, una avenida arbolada de edificios históricos, y en los estrechos pasajes de Tianzifang, donde antiguas viviendas albergan talleres, galerías y cafeterías. En M50 Creative Park, una antigua zona industrial se convirtió en un centro de arte contemporáneo, mientras que el templo budista Jing’an conserva sus techos dorados entre modernos rascacielos.
En el distrito de Xuhui, la calle Wukang es uno de los paseos más pintorescos de Shanghái. Sus avenidas arboladas, antiguas mansiones y edificios de estilo europeo conservan la atmósfera de la antigua Concesión Francesa, una zona de la ciudad administrada por Francia entre 1849 y 1943. Actualmente, sus calles reúnen cafeterías, galerías de arte, boutiques y restaurantes que conviven con la arquitectura histórica. Entre sus principales atractivos se destaca el Wukang Mansion, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. (Foto: Shutterstock)
Ubicado en la antigua Concesión Francesa de Shanghái, Tianzifang es un entramado de callejones que conserva parte de su arquitectura tradicional. Antiguas viviendas se transformaron en tiendas de artesanías, boutiques, galerías de arte, bares y restaurantes que atraen a turistas y residentes. (Foto: Shutterstock)
M50 es uno de los principales distritos artísticos de Shanghái. Desarrollado en una antigua zona industrial, conserva fábricas y depósitos reconvertidos en galerías, talleres y estudios de artistas. Sus espacios reúnen exposiciones de arte contemporáneo, instalaciones y propuestas creativas. (Foto: James Leynse/Getty Images)
El Templo Jing’an, conocido como Templo de la Paz y la Tranquilidad, es uno de los principales santuarios budistas de la ciudad, vinculado a la tradición Tangmi. Rodeado de modernos rascacielos, se destaca por sus techos dorados, amplios patios y arquitectura tradicional china. (Foto: Shutterstock)
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La innovación arquitectónica tiene su expresión en Tian An 1000 Trees, un complejo de terrazas cubiertas de vegetación que parece una montaña urbana. Más lejos del centro, Zhujiajiao invita a recorrer canales, puentes de piedra y construcciones tradicionales.
La gastronomía ocupa un lugar central: dumplings rellenos de caldo, fideos con cangrejo y recetas shanghainesas conviven con restaurantes sofisticados y terrazas panorámicas. También sobreviven antiguas prácticas de bienestar, como los masajes Tuina de la medicina tradicional china.
Diseñado por el arquitecto británico Thomas Heatherwick, Tian An 1000 Trees es un innovador complejo comercial y cultural cuya estructura recuerda a una montaña cubierta de vegetación. Sus terrazas escalonadas y columnas coronadas por árboles integran naturaleza y arquitectura en pleno paisaje urbano. (Foto: Shutterstock)
La gastronomía de Shanghái tiene entre sus especialidades los fideos con cangrejo peludo del delta del Yangtsé, que se sirven en Cejerdary. En la calle West Jianguo, Man Man Tang Bao atrae a los amantes de los dumplings, pequeñas masas rellenas que forman parte de la tradición culinaria local. (Fotos: Raul Ariano/The New York Times)
Kang You Si Ji es un centro de bienestar especializado en medicina tradicional china, con varias sucursales en la ciudad. En su sede de Jing’an se ofrecen masajes Tuina, una técnica milenaria que combina presiones y movimientos manuales para aliviar tensiones y favorecer, según esta tradición, el equilibrio de la energía vital o qi. (Foto: Raul Ariano/The New York Times)
Conocida como la Venecia de Shanghái, Zhujiajiao es una antigua localidad fluvial situada en las afueras de la ciudad. Sus canales, puentes de piedra y casas tradicionales conservan el encanto de la arquitectura china. Los visitantes pueden recorrer sus callejones o navegar en pequeñas embarcaciones. (Foto: Shutterstock)
Cuando cae la noche, el jazz del histórico Peace Hotel evoca el esplendor de los años treinta, mientras los bares y clubes cercanos a Fuxing Park muestran el pulso contemporáneo de la ciudad.
En el histórico Fairmont Peace Hotel, el Jazz Bar conserva la atmósfera de los años treinta, cuando Shanghái era un referente de la vida nocturna asiática. Una banda de cinco músicos, con integrantes rotativos, revive los sonidos de aquella época en un ambiente que parece detenido en el tiempo. (Foto: Raul Ariano/The New York Times)
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Ubicado en el parque Fuxing, el complejo de entretenimiento nocturno INS reúne ocho locales con diferentes propuestas musicales. Desde el hip-hop chino hasta la música disco inspirada en Studio 54, sus clubes, entre ellos Oasis Club, reflejan el costado más moderno y vibrante de la noche de Shanghái. (Foto: Raul Ariano/The New York Times)
Ubicado en la calle Zhaojiabang, el restaurante Ren He Guan combina la cocina tradicional shanghainesa con una atmósfera que evoca el esplendor de los años treinta. Sus platos típicos y las actuaciones musicales en vivo transportan a los visitantes a una época emblemática de la vida cultural de la ciudad. (Foto: Raul Ariano/The New York Times)
Entre tradiciones centenarias, sabores únicos y nuevas tendencias, Shanghái revela una identidad que va mucho más allá de sus imponentes rascacielos. Una ciudad de contrastes, donde cada calle, cada rincón y cada experiencia invitan a descubrir una nueva faceta de su historia y su cultura.
Por Jesica Rizzo
Fuente: La Nación