6 petit hotel en Buenos Aires que fueron demolidos

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10-03-2026  -  Buenos Aires - CIUDADES - ¿DEMUELEN UN PETIT HOTEL SOBRE LA HISTÓRICA AVENIDA ALVEAR?. Foto: Luciano Thieberger.

“Como pocas veces han existido”: la exclusiva cuadra con seis petit hoteles de principios de siglo XX que fueron demolidos

Levantados por arquitectos de renombre, recordaban a lo más selecto de Europa en Buenos Aires; se destacaba, en Libertad y Avenida Alvear, el de Félix Egusquiza, de inspiración renacentista

PARA LA NACIONSilvina Vitale

El petir hotel de los Egusquiza
El petir hotel de los EgusquizaGentileza Marcos Ceballos

Fue una de las cuadras más lindas de la ciudad en cuanto a su despliegue arquitectónico durante las primeras décadas del siglo XX. Sobre la calle Libertad, frente al monumento a Carlos Pellegrini, se alzaban varios petit hoteles, un conjunto de casas de cierta envergadura y firmadas por arquitectos de renombre.

Explica Adolfo Brodaric, investigador especializado en patrimonio histórico, que a este tipo de propiedades también se las denominaba hotel privé hotel particulier, una expresión en francés para denominar a casas de lujo. La de Félix Egusquiza había sido levantada en 1905 por el arquitecto Eduardo Le Monnier y lucía su esplendor en la intersección de Libertad y la Avenida Alvear. “Esta propiedad obtuvo el Premio Municipal a la Mejor Fachada otorgado en 1906″, cuenta el experto.

Por su parte, el arquitecto Marcos Ceballos, especialista en patrimonio arquitectónico, recuerda que esta era la casa privada de Félix Egusquiza hijo. Su padre, de origen paraguayo, había sido cónsul general del Paraguay en la Argentina, estaba casado con Rosa Rodríguez Viana y había fallecido en 1895. En tanto que Félix hijo (1867-1935) había contraído matrimonio con Dora Fynn y tenía en esta propiedad su vivienda familiar. “La residencia fue construida en 1905 por el arquitecto Eduardo Le Monnier, encargada por Félix”, señala Ceballos.

La residencia fue construida en 1905 por el arquitecto Eduardo Le Monnier, encargada por Félix Eguskiza
La residencia fue construida en 1905 por el arquitecto Eduardo Le Monnier, encargada por Félix EguskizaGentileza Marcos Ceballos

Aclara Brodaric que, junto a los otros cercanos, hacían un conjunto de petit hoteles en distintos estilos arquitectónicos, un mosaico de diversidad demolido en su totalidad. Destaca que cinco célebres arquitectos fueron los autores, entre ellos, Carlos Morra, Alejandro Christophersen, Louis Dubois, Arturo Prins y Eduardo Le Monnier.

Ceballos considera que estos desplegaron sobre el tramo de una cuadra una hilera de “maravillas arquitectónicas del más alto estilo borbónico-francés como pocas veces han existido en una ciudad americana”, dice. “Volcaron desde sus tableros de dibujos seis petit hoteles encargados por distinguidos matrimonios que marcaron toda una impronta en la Belle Époque”, afirma.

Detalla el especialista que en Libertad 1352 estaba el inmueble de Enrique Jurado y María Trelles, que luego pasó a Ernesto Sojo y Mercedes Pirovano. “Posiblemente la numeración, tiempo después, cambio catastralmente a 1370”, aclara. Mientras que en Libertad 1362 vivieron Jorge Williams y Teresa Santillán; en el 1368, Emilio Picasso y Elena Williams; en el 1384, Faustino Parera y María Cané; en el 1388, Carlos Benítez y Corina Buján; y finalmente, en el 1392, Hielmar Aberg Cobo y Mabel Bell. Ceballos aclara que las últimas dos viviendas fueron propiedad de Fálix Esguquiza hijo, quien vivió un tiempo en la casa de la esquina y luego les rentó las propiedades a los Benítez y a los Aberg Cobo, respectivamente.

La cuadra de Libertad de los petit hoteles, con los que sobrevivían en la década de 1960; a la derecha, el monumento a Carlos Pellegrini
La cuadra de Libertad de los petit hoteles, con los que sobrevivían en la década de 1960; a la derecha, el monumento a Carlos PellegriniGentileza Marcos Ceballos

Un referente

En cuanto al arquitecto que levantó el hotel privé de los Egusquiza, Eduardo Le Monnier, explica Brodaric que era francés de nacimiento y que había obtenido su título en su país, como muchos de los que llegaban en esa época, entre fines del siglo XIX y principios del XX. Entre sus obras más importantes figura el actual edificio de la Nunciatura Apostólica (Avenida Alvear 1637), erigido originalmente para Juan Antonio Fernández y Rosa de Anchorena.

Otra es el Banco Argentino Uruguayo, en la esquina de Diagonal Norte, frente a la Catedral de Buenos Aires. “En este edificio, Le Monnier puso un mascarón con su retrato, algo bastante particular”, señala Brodaric. “Muchos le atribuyen participación en el edificio del Palacio de la Legislatura porteña (Perú 130). Si bien lo firmó Héctor Ayeza, siempre se ha dicho que Le Monnier también estuvo detrás de ese proyecto, porque incluso hay un dibujo suyo sobre este edificio que es más o menos lo que se hizo”, añade.

Le Monnier fue uno de los arquitectos más destacados del país, fue presidente de la Sociedad Central de Arquitectos y profesor en la entonces Escuela de Arquitectura, donde tuvo como alumno a Alejandro Bustillo, el destacado arquitecto que levantó la sede central del Banco de la Nación Argentina, frente a la Plaza de Mayo, y el conjunto del Hotel Provincial y Casino Central de Mar del Plata, entre otras obras importantes.

El lateral del hotel privé de los Eguskiza
El lateral del hotel privé de los EguskizaGentileza Marcos Ceballos
El castillo de Vouzeron, que sirvió de inspiración
El castillo de Vouzeron, que sirvió de inspiraciónGentileza Marcos Ceballos

Respecto al hotel privé de los Egusquiza, su estilo, de inspiración renacentista, se inscribe en el estilo neogótico Enrique II. La edificación toma como referencia al castillo Vouzeron del arquitecto francés Gabriel Hippolyte Destailleur, construido entre 1887 y 1893, en la zona de Cher, en Francia.

Un terreno cotizado

La propiedad de los Egusquiza fue demolida alrededor de 1930. Pocos años después se construyó en su lugar un edificio de departamentos de estilo racionalista. Según Ceballos se trata de una construcción de gran porte, solidez y factura ideado por los arquitectos Pablo Pater y Alberto Morea. “Ese terreno, la esquina de Libertad y Alvear, era cotizadísimo y de gran valor para la época. La familia lo vendió, se mudó y luego se construyó allí un edificio de departamentos”, señala.

Brodaric, en tanto, detalla que aproximadamente en 1940 se construyó el edificio actual como casa de renta como se denominaba en ese entonces. “Previo a la sanción de la Ley de Propiedad Horizontal, en 1948, los edificios de departamentos tenían un solo dueño, que podía ser una persona o una sociedad. No estaba legalizada la propiedad horizontal, entonces había un solo dueño de toda la edificación y este alquilaba cada una de las unidades de departamentos”, señala. Asimismo indica que, el petit hotel de los Egusquiza se reemplazó por un edificio de mucha calidad. “Una edificación moderna que ya tiene más de 80 años, pero con calidad en el diseño y en los materiales”, sostiene.

Hoy, un edificio de estilo racionalista ocupa la esquina donde estaba el petit hotel de los Egusquiza
Hoy, un edificio de estilo racionalista ocupa la esquina donde estaba el petit hotel de los Egusquiza

Por último, Ceballos explica que el resto de las casonas de esa cuadra fueron demoliendo por tramos. “Hubo casas que sobrevivieron hasta los años 50 o incluso 60”, indica. Lo cierto es que ninguno de los petit hoteles, testimonio de la Belle Époque porteña, sobrevivieron al paso del tiempo en esa cuadra de la calle Libertad. “Es absolutamente entendible el desencanto de saber que actualmente no existe ninguna de estas nobles construcciones, pero es notable recordar y contemplar las increíbles casas familiares que se construyeron hace un siglo, en la capital más europea de Sudamérica”, finaliza.

Por Silvina Vitale

Fuente: La Nacón

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