«El sedentarismo es nuestro peor enemigo”
- Una cirugía de vanguardia, amplia experiencia y una historia personal marcada por el dolor, convierten al especialista en columna en un referente.
- “Yo lo he vivido en primera persona y sé lo incapacitante que puede llegar a ser si no se trata bien”, sostiene.
Durante años, el doctor Augusto Covaro ha visto pasar miles de espaldas por su consulta y por los quirófanos. Espaldas jóvenes y mayores, activas y sedentarias, marcadas por el deporte o por largas jornadas de oficina.
Pero hay una diferencia esencial en su manera de ejercer la medicina: él conoce el dolor de columna no solo como cirujano, sino también como paciente.
Es que desde los 16 años convive con problemas vertebrales y ha sido operado en tres ocasiones, una experiencia que ha marcado profundamente su trayectoria profesional y su forma de acompañar a quienes se ponen en sus manos.
Esa vivencia personal fue clave para orientar una vocación que ya tenía clara desde muy joven. Covaro decidió especializarse en traumatología y, más concretamente, en cirugía de columna, un campo complejo, exigente y todavía rodeado de miedos.
«La columna condiciona la vida de una persona en todos los aspectos. Lo he vivido en primera persona”
“La columna condiciona la vida de una persona en todos los aspectos”, asegura el doctor Augusto Covaro, traumatólogo especialista en cirugía de columna. “Yo lo he vivido en primera persona y sé lo incapacitante que puede llegar a ser si no se trata bien”.
Formado entre Argentina y España, con una trayectoria que combina hospitales públicos y privados, el especialista ha desarrollado una carrera sólida en algunos de los centros de referencia del país.
Augusto Covaro, traumatólogo, conoce el dolor de columna en primera persona. Foto: IG @doctoraugustocovaro
Tras estudiar Medicina en su país natal y completar su formación en Madrid y Barcelona, se especializó en traumatología y amplió conocimientos con becas internacionales en Suecia y Dinamarca. Esa experiencia le permitió acceder a técnicas avanzadas y a una visión quirúrgica que hoy aplica en su práctica diaria.
A lo largo de su carrera, ha trabajado durante años en la sanidad pública y en grandes grupos hospitalarios privados, una doble experiencia que le ha dado una perspectiva global del sistema y del paciente. Actualmente ejerce en el ámbito privado, colaborando con distintos centros y desplazándose allí donde su experiencia es necesaria.
“El cirujano de columna no trabaja desde un único lugar”, explica Covaro. “El paciente necesita soluciones, y estas deben darse en el entorno que mejor se adapte a cada caso”.
Técnicas mínimamente invasivas, la clave de su trabajo
Uno de los ejes de su trabajo es la cirugía mínimamente invasiva aplicada a la columna vertebral, una técnica que permite reducir incisiones, acelerar la recuperación y minimizar riesgos. Gracias a los avances tecnológicos, hoy es posible operar con cámaras endoscópicas, una evolución que ha cambiado por completo el abordaje de muchas patologías.
“La columna condiciona la vida de una persona en todos los aspectos». Foto: Pixabay
“Operar la columna con técnicas endoscópicas ha supuesto un antes y un después”, afirma el profesional. Y agrega: “Es menos agresivo y permite resultados más precisos”.
Más allá del quirófano, el doctor Covaro también dedica una parte importante de su tiempo a la formación de otros profesionales. Participa como consultor y formador en técnicas quirúrgicas avanzadas, convencido de que la mejora constante es una responsabilidad compartida.
“La medicina no se puede ejercer desde la comodidad”, sostiene. “Hay que estar siempre aprendiendo, porque lo que hoy es vanguardia mañana será estándar”, suma.
«El sedentarismo es nuestro peor enemigo»
En su consulta, una de las ideas que más repite tiene que ver con el estilo de vida actual. Covaro es claro al señalar que el cuerpo humano no está preparado para pasar ocho horas diarias sentado frente a una pantalla.
“No estamos diseñados evolutivamente para una vida sedentaria y estar 8 horas en una oficina. El sedentarismo es nuestro peor enemigo”, explica. Y detalla: “La columna sufre cuando no nos movemos, cuando no cargamos peso, cuando no activamos la musculatura”.
Para el especialista, el sedentarismo es uno de los grandes enemigos de la salud vertebral en la sociedad actual.
Es por eso que insiste en la prevención como parte esencial del tratamiento, aunque reconoce que no siempre es suficiente. La genética, el envejecimiento y otros factores influyen, pero mantenerse activo y fuerte reduce notablemente el riesgo de patologías graves.
“Más que el colchón o la almohada perfecta, lo que protege la columna es el movimiento”, señala Covaro, al tiempo que sostiene que “el cuerpo necesita estar en acción”.
El sedentarismo es uno de los grandes enemigos de la salud vertebral. Foto: Shutterstock
Su experiencia como paciente le ha dado, además, una sensibilidad especial en los momentos más delicados del proceso quirúrgico. Conoce el miedo que se siente antes de entrar en quirófano y la vulnerabilidad de quien se pone en manos de otro.
“He estado al otro lado, tumbado bajo la luz del quirófano, sin saber cómo iba a salir -recuerda-. Eso me ha enseñado a cuidar mucho la parte humana”.
Esa cercanía es hoy uno de los valores que más agradecen sus pacientes. Covaro no solo busca resolver el problema físico, sino acompañar emocionalmente en un proceso que suele generar angustia. “La cirugía de columna tiene muchos tabúes”, explica. “Mi objetivo es que el paciente entienda, confíe y se sienta acompañado”.
Mirando al futuro, el doctor Augusto Covaro tiene claro que la evolución tecnológica seguirá marcando el camino, pero sin perder nunca el foco en la persona. Su reto es continuar aplicando las técnicas más avanzadas, formar a nuevas generaciones de especialistas y seguir mejorando la calidad de vida de quienes sufren problemas de columna.
“La excelencia técnica es fundamental”, concluye, “pero sin humanidad, la medicina se queda incompleta”.