Prevenir filtraciones, hongos y daños antes de la llegada del verano
El fenómeno de El Niño puede favorecer períodos de mayor humedad y precipitaciones en distintas regiones. Qué revisar en techos, paredes y canaletas para prevenir filtraciones, hongos y daños antes de la llegada del verano.
Con la llegada del verano y la potencial incidencia de El Niño en los niveles de humedad y lluvia, es recomendable acondicionar el hogar. Revisar techos, grietas, canaletas y paredes durante períodos secos previene filtraciones, daños estructurales y proliferación de hongos.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un aumento anómalo de la temperatura de las aguas del océano y puede modificar los patrones habituales de lluvias y temperaturas en distintas regiones. En un contexto de mayor humedad y precipitaciones, los problemas que ya existen en una vivienda pueden agravarse rápidamente si no se solucionan a tiempo.
Por eso, uno de los primeros pasos es revisar los techos y las superficies exteriores. Hay que controlar el estado de la impermeabilización, detectar grietas y comprobar que las canaletas estén limpias y puedan evacuar correctamente el agua. También conviene prestar atención a cualquier sector por el que pueda ingresar humedad y repararlo antes de que comiencen los períodos de lluvias más frecuentes.
Cuando una pared presenta humedad, no alcanza con limpiar las manchas. Foto: Magnific
Cómo controlar grietas, la aparición de hongos y las paredes con humedad
En el caso de las grietas, primero es necesario determinar su origen y comprobar si permiten el ingreso de agua. Según el tipo de superficie y el problema detectado, pueden utilizarse selladores y productos específicos para evitar filtraciones. Identificar correctamente la causa permite evitar reparaciones innecesarias y elegir el tratamiento adecuado.
Cuando una pared presenta humedad, no alcanza con limpiar las manchas. Primero hay que determinar de dónde proviene el agua y solucionar el problema de origen. Si la humedad ingresa desde el exterior, es necesario detener la filtración antes de reparar la superficie interior. Después, hay que dejar secar la pared y favorecer la ventilación.
La circulación de aire también es importante para reducir la condensación, una de las condiciones que favorecen la aparición de hongos. Durante los días secos, conviene ventilar los ambientes y prestar especial atención a los espacios con poca circulación de aire o que suelen concentrar humedad.
En el caso de las grietas, primero es necesario determinar su origen y comprobar si permiten el ingreso de agua.
El mantenimiento de los techos también puede servir para prepararse para las altas temperaturas del verano. Existen impermeabilizantes con propiedades térmicas y reflectivas que, además de proteger las superficies, pueden ayudar a reducir el calor que ingresa a la vivienda y disminuir la necesidad de utilizar los equipos de climatización.
La impermeabilización no debería realizarse únicamente cuando aparece una filtración. Dependiendo del nivel de exposición y del estado de la superficie, conviene revisar periódicamente la protección. Si el techo todavía se encuentra en buenas condiciones, una limpieza adecuada y una nueva aplicación pueden ser suficientes para prolongar su vida útil.
Ante un escenario de mayor humedad y precipitaciones asociado a El Niño, anticiparse es clave. Revisar techos y grietas, limpiar canaletas, controlar posibles filtraciones y mejorar la ventilación permite llegar al verano con la vivienda preparada y reducir el riesgo de que una lluvia termine convirtiéndose en un problema mayor.